Una de las mujeres que más me impresionó en mi juventud se llamaba Mirella.
Yo trabajaba en una librería,y todos los jueves recibíamos su visita;de presencia impecable y al mismo tiempo vistosa, su llegada le proporcionaba al blanco gris de las paredes un toque de primavera.
Mi curiosidad por su persona comenzó por los libros que ojeaba, unas veces V.C. Andrews,D.Stell... y otras(las que más me asombraban) Isabel Allende, Almudena Grandes,Regás....
Empecé a hablar con ella cuando compró "Mujeres"de Bukowski y de ahí nació nuestra amistad.Supe que era uruguaya y que llevaba cinco años en España,unas veces hablábamos de libros y otras de nosotras mismas.
Un día un rumor invadió la tienda, alguien dijo que era prostituta.A mí la noticia me descolocó bastante y la idiotez de los veinte años no me dejó razonar.
El jueves cuando llegó, me buscó entre mis compañeras y yo estaba estupenda y algo imbécil,notó que algo me pasaba y me preguntó:
¿de verdad te importa más lo que hago que lo que soy?, yo que soy de rápidas reacciones, tardé bastante en contestar y darme cuenta que a mí no me importaba.
La seguí viendo alguna vez después que salí de la librería,hablábamos de libros, de cine, de mí, de ella...
Este verano una compañera me dijo que estaba enferma y ayer supe que había muerto.
Recuerdo que el último libro del que hablamos fue "El albergue de las mujeres tristes" de Marcela Serrano.
Está claro que si no tomo dos o tres cafés por la mañana no soy nadie.
Mi señora de ayer no es italiana,es de Cádiz y ha parido en Barcelona.
Explicado esto, diré que tuve un cruce de cables con una italiana que también fue madre fuera de tiempo.
Seguiré con Italia.La mujer de Berlusconi recibe disculpas públicas,a través de un diario,de su marido por coquetear en una entrevista!!!!!!
Flipante.
Coquetear en este caso es un acto de reafirmación de la personalidad narcisista,y a nadie sorprende que Berlusconi lo es.Por otro lado en privado todos lo hacemos en mayor o menor grado,y de esta manera si nos corresponden nos sentimos mejor.Me cuesta imaginar a más de uno que conozco, coqueteando en la tele y su parienta al otro lado.
Imaginar a Berlus me cuesta menos.
El día 31 de diciembre, tomando las uvas, decidí que todas estas estas cosas que pienso las diría en público sin q me juzgara el maldito Millás.
Escribir no es hablar en alto, pero creo que es un buen método.
Hoy tomando café con mis amigas, estuvimos hablando de la italiana que ha sido madre a los sesenta y tantos.
Me alucina que la ciencia ponga todos los recursos para que el "sueño "de esta señora se haga realidad.
Una de mis amigas decía que tenía todo el derecho a ser madre sin tener en cuenta la opinión de los demás.Otra q el pobre crio se quedaría huérfano muy pronto...
Montamos un debate muy interesante,leí en el periódico que la buena señora estaba buscando una pareja más jóven q ella!!!!!!!!!!!
Alucinante,me encantan todos estos sueños de la italiana.
seguro q mañana cambiamos de tema y nos olvidaremos del niño, del novio...